domingo, 7 de febrero de 2021

Hoy es 7 de febrero

Hoy es domingo, pero un domingo muy raro. Todo a mi alrededor está alterado, todo son carreras, voces, vecinos buscando a sus hijos, familias cargadas de bultos, huyendo de sus casas.

Yo quería ir a buscar a Juanito y a Paco para jugar, como todos los domingos, pero mi mamá no me ha dejado. Llevamos unos meses muy mal, desde que mi papá se fue a defender a la República y la Democracia, como dice mi mamá, todo ha cambiado. Ya no somos felices, ya no estamos tranquilos, ya no hablamos con casi nadie, ya casi no voy al cole, ya no me deja salir de casa, …, y hasta pasamos hambre.

Hoy es domingo, 7 de febrero de 1937, y aunque solo tenga cinco años, veo que no es normal todo lo que está sucediendo. Veo un continuo trajín de mujeres entrando y saliendo, veo a mi madre como llora al mirarme. Hoy es un simple 7 de febrero, pero parece que es el último día de la humanidad.

Se abre la puerta y entra mi tío Antonio, le dice a mi mamá que lo acompañe a la cocina. Cierran la puerta, pero me voy a escuchar lo que dicen. Tengo frío, estoy asustado, ¿qué está pasando?

Mi tío dice, escucha Enriqueta, mañana llegarán a Málaga unos 25.000 soldados fascistas, son alemanes, italianos, moros y los nacionales. El general Queipo de Llano ha dicho que arrasarán Málaga, que violarán a las mujeres y que matarán a los hombres que hayan tenido algo que ver con la República.  Tienes que irte, por aquí todos saben que tu marido es socialista e irán a por tí. Coge a Rafalito y vete, vete ya, por la carretera de Almería, no cojas nada, sólo al niño, y vete. ¿Me has escuchado?, vete ya, le dijo, gritando esto último.

Yo empecé a llorar, salieron y me vieron acurrucado al lado de la puerta, llorando y sin entender nada, pero con una sensación de que se acababa el mundo, ... y no sabía la razón, de toda aquella sin razón.

Mi tío Antonio se despidió, le dijo a mi mamá que se iba a esconder en un cortijo de Alhaurín, volvió a insistir en que nos fuéramos ya, y él se fue, literalmente, corriendo.

Vámonos, me dijo mi mamá. Hijo mío, nos tenemos que ir, me volvió a decir, acariciándome el pelo. Coge los zapatos y el abrigo, y nos vamos.

Pero, ¿a dónde?, ¿cómo?, ¿por qué?, …, le preguntaba, sin tener ninguna respuesta, ya que ella estaba cogiendo una sábana, metiendo cosas dentro y haciendo una especie de saco con ella.

Rafalito, ¿me has escuchado?, que nos vamos ya, haz lo que te he dicho, me repitió, esta vez a gritos. Yo estaba paralizado, no podía moverme, tenía solo cinco años, pero me daba la sensación que a partir de ese día nunca nada sería igual. Me sobrepuse como pude, e hice lo que me dijo, cogí los zapatos y me puse el abrigo.

A continuación me dijo que me quedara allí quieto, sin moverme de la silla y salió al patio. Escuché como se abrazaba y lloraba con la Paca, con Carmen, con Isabel, …, llorando volvió a la casa, me agarró de la mano, tiró de mi con fuerza, y llorando, ahora los dos, nos fuimos de nuestra casa, sin mirar hacia atrás y sin saber si alguna vez volveríamos a verla, o incluso, si volveríamos a ver amanecer un nuevo día.

A partir de ahí viví, la semana más trágica que se pueda vivir, la semana que nunca olvidaré, aunque tuviera quinientos años, la que me hizo hacerme adulto, sin pasar por la niñez, la que he recordado cada una de las noches de mi vida, y que estoy seguro que recordaré, en las que me quede por vivir.

Fueron siete días de horror, de espanto, de pánico, de sangre, de violencia, de muerte, de desgarros familiares, de un lloro continuo que hacía imposible escuchar cualquier otra cosa que no fueran gritos o bombas. Bombas de aviones, bombas de barcos, sonido de ráfagas de disparos hacia nosotros.

Nunca, nada ni nadie, podrá imaginar algo más espantoso que ver como matan a miles de mujeres que huían corriendo y desesperadas, cubriendo con sus cuerpos a sus hijos y ancianos padres, para salvarlos de la muerte y ser ellas quienes morían.

Así fue, así pasó, así lo sigo viviendo todos los días en mi cabeza. Machaconamente, repetitivamente.

Salimos corriendo para el centro de Málaga, nosotros vivíamos en lo que ahora es Dos Hermanas. Yo pensé que íbamos al centro, a casa de mi tío Federico, pero me equivoqué, no pasamos por el centro, nos dirigimos por el puerto, camino a algún lugar que yo no conocía, que nunca pasé por allí, …, pero no estábamos solos, no.  Aquello, efectivamente, era un auténtico éxodo de malagueños que corrían a ninguna parte.

Aquella situación era dantesca, decenas de miles de personas nos agolpábamos por esas pequeñas calles, casi corriendo, y casi todos teníamos la misma fisonomía. Mujeres cogiendo a sus hijos de las manos, con sus ancianos padres y madres al lado y llevando, casi con los dientes, algunas pertenencias que se negaban a dejar olvidadas.

Decenas de miles de niños que no sabíamos la razón de aquello, que solo íbamos corriendo por una carretera que no sabíamos a donde nos llevaba, en un estado de dolor, de rabia, acompañado del sufrimiento de los mayores.

Una carretera que no sabíamos a dónde conducía, ... maldita carretera de Almería.

Maldita carretera en la que vi, con mis cinco años, morir a cientos de personas, mujeres jóvenes, niños pequeños, dulces ancianos. Vi desangrarse a un niño, mientras mi mamá intentaba socorrerlo, vi muchos trozos de cuerpos humanos dispersos por esa maldita carretera.

Sentí lo que es el infierno. Quise morir, quería pararme y que aquello terminara de una vez.

En esos días se regó de sangre la carretera de Almería.

Columnas italianas, aviación alemana, buques de guerra nacionalistas. Fascistas europeos unidos para masacrar, literalmente, a miles de indefensos malagueños que huíamos sin nada, con el único objetivo de salvar lo poco de vida que nos quedaba.

Nos bombardeaban desde el cielo, nos bombardeaban desde el mar. Las bombas caían cerca nuestra, pero afortunadamente, ni a mi mamá, ni a mí nos alcanzaron. Pero desgraciadamente vimos como alcanzaron, hirieron, desangraron, destrozaron, rompieron, …, mataron, a miles de personas, que lo único que hacían era, al igual que nosotros, huir de esa barbarie.

Ha sido lo peor que yo he vivido, y sigo viviendo, ha sido lo peor que ha pasado en la atroz Guerra Civil española, …, quizás ha sido lo peor que puede vivir un niño, ... una persona.

Todavía cierro los ojos y veo aquellas escenas. Aquellas escenas que se repetían día a día, y que solo nos dejaba descansar un rato en las frías, heladas, noches a la intemperie, de aquel febrero de hace 84 años.

Escenas que se componían de un ritual muy simple, intentar matar a los malagueños que huíamos por la carretera de Almería. Matarnos con bombas, bombas que provenían de barcos y de aviones. Todo un despliegue fascista para matar a pobres indefensos que corríamos sin mirar hacia atrás, sin disponer de un solo tirachinas con el que poder defendernos de esos barcos de guerra y aviones que nos ametrallaban desde el mar y el cielo.

Nosotros llegamos a Almería, y después a Barcelona, y salvamos la vida, pero lo que nunca podremos es dejar de pensar en lo que vivimos, y lo que nunca, nunca, nunca quiero es que olvidemos a los miles de malagueños que fueron exterminados en esa puñetera carretera.

Que la memoria prevalezca, y recordemos siempre a las decenas de miles de malagueños y malagueñas que tuvieron que huir de la barbarie fascista por la Carretera de Almería, la gran mayoría de ellos, por el simple hecho de defender la legitimidad democrática, la república y los valores de izquierdas.

Que la memoria prevalezca, pero también exijo que algún día cercano se haga justicia.

Por ellos, siempre, siempre, mi más sincera admiración, homenaje, reconocimiento y declaración de que siempre, siempre, los tendremos entre nosotros y los recordaremos como héroes.

Esto solo ha querido ser unas líneas de homenaje en el día de hoy, 7 de febrero, a mi padre, Rafael Fuentes Aragón, y a mi abuela, Enriqueta Aragón Benítez, recordando lo que tuvieron que pasar, cuando siendo demasiado niño mi padre, y demasiado joven mi abuela, tuvieron que huir por ese infierno de la Carretera de Almería.

Y a mi abuelo, al que nunca lo conocí, porque lo mataron defendiendo la LIBERTAD, la DEMOCRACIA y la REPÚBLICA.


(Lo escribí hace tiempo, y quiero recordarlo todos los 7 de febrero)


martes, 2 de febrero de 2021

PSOE de Andalucía: renovar o vegetar

Recuerdo la preocupación de militantes socialistas y andaluces progresistas, cuando en la noche del 2 de diciembre de 2018, todo indicaba que las derechas del PP y Ciudadanos, con la ultraderecha de Vox, iban a gobernar en Andalucía, convencidos que desmontarían muchas políticas de igualdad, de solidaridad y el Estado del Bienestar, que habían consolidado distintos gobiernos socialistas.

Los titulares de los periódicos eran tajantes: “La hecatombe del PSOE abre la puerta a un gobierno de la derecha”, “El PSOE se hunde”, “El peor resultado del PSOE y el mejor de la derecha”.

Recuerdo el Comité Director del PSOE de Andalucía, celebrado posteriormente a dichas elecciones, porque lo que pasó fue el retrato de la situación en la que estaba, y sigue estando, mi partido.  Al entrar la Secretaria General, Susana Díaz, se pusieron de pie casi todos los presentes, aplaudiéndola incondicionalmente, como si hubiéramos obtenido una gran victoria.

Pero habíamos perdido 400.000 votos, pasando de tener la confianza de 1,4 millones de andaluces y andaluzas, a solo 1 millón, perdiendo el 30 % de los votos y obteniendo los peores resultados de la historia.

No podía entender nada.  Imaginaba una empresa que hubiera perdido el 30% de sus clientes, que su marca hubiera bajado vertiginosamente, que ofreciera menos confianza, que por primera vez las marcas competidoras la superaran, y no podía imaginar que sus accionistas se pusieran de pie aplaudiendo al equipo gestor.

Posteriormente hablaron 22 personas, expresando todos, menos uno, la alegría por los resultados electorales, el gran liderazgo de Susana Díaz, su optimismo porque el PSOE iba a seguir gobernando y ofreciendo todo su apoyo a la dirección socialista andaluza, con aplausos del resto de asistentes.

Todos menos uno, que fui yo, que manifesté mi seguridad de que por primera vez íbamos a perder el gobierno de la Junta de Andalucía, que me sentía triste porque la derecha y ultraderecha iban a destruir políticas sociales que con tanto trabajo se habían consolidado.  Señalé que habíamos perdido miles de militantes, apoyo social y presencia en los colectivos sociales.  Dije que estaba convencido que esa pérdida de confianza seguiría, si no se producía una renovación en la estrategia y en la dirección del partido.  Terminé diciendo que renovábamos acciones y personas, o vegetaríamos.

Dije lo que pensaba, con la libertad de quien no tiene nada que perder, ni quiere ganar nada.  Eso mismo lo dije insistentemente dos años antes, lo afirmé claramente en aquel foro y lo sigo pensando ahora.

Pensaba, y sigo pensando, que hay que actualizar el discurso socialista andaluz y no se ha producido ningún atisbo de adaptación.

Pensaba, y sigo pensando, que la actual dirección socialista representa el continuismo de una etapa donde una parte mayoritaria del electorado decidió que pasara a la historia.

Pensaba, y sigo pensando, que la militancia, el gran activo del partido socialista en Andalucía está olvidada, convirtiéndose en una organización de cargos públicos.  La militancia debe ser el centro de la acción política, y actualmente está abandonada.

Pensaba, y sigo pensando, que la ciudadanía está perpleja comprobando como determinadas personas pasan décadas de un puesto institucional a otro.

Pensaba, y sigo pensando, que hay que trabajar por integrar y no por excluir.

Pensaba, y sigo pensando, que es necesario un nuevo proyecto con nuevas personas. Ningún cambio es factible, si quienes lo tienen que afrontar son las mismas personas que propiciaron su necesidad.

Pensaba, y sigo pensando, que sólo un nuevo proyecto solvente, sólido y creíble puede ser el revulsivo para recuperar la confianza de la sociedad progresista andaluza, huyendo del gobierno de las derechas, apoyado por la extrema derecha, que olvida los conceptos de igualdad y de lo público, practicando políticas neoliberales de apuesta por el libre mercado y olvidando a los colectivos más desfavorecidos.

Pensaba, y sigo pensando, que los socialistas debemos ser autocríticos.  Creo que la lealtad es decir lo que se piensa, con el objetivo de mejorar. El menos leal, es quien pelotea al responsable político de turno, para intentar conseguir un puestecillo en una institución pública.  De esos hay demasiados en todos los partidos y sobran todos.

Y con esa lealtad, afirmo que Susana Díaz es un activo muy importante para el partido socialista, que es necesario seguir contando con su experiencia política, pero también estoy convencido que debe dar un paso atrás en el liderazgo del PSOE-A.  Si en las últimas elecciones se perdieron 400.000 votos, el 30 % del apoyo electoral, si se perdió por primera vez el gobierno de la Junta de Andalucía, algún cambio de estrategia y de personas habrá que realizar.

Pensaba, y sigo pensando, que el PSOE de Andalucía o se regenera o vegeta.

 

Rafa Fuentes, es doctor en Ciencias Económicas y Empresariales y miembro del Comité Director del PSOE de Andalucía.

martes, 19 de enero de 2021

Susana, creo que no

 Susana, creo que no

En pocos días se celebrará el Comité Federal del PSOE, que propondrá la organización del Congreso Federal, que a su vez conllevará el mismo proceso en Andalucía.  Es decir, se iniciará el procedimiento para elegir a la persona que liderará al socialismo andaluz en los próximos años.

Por si no quieres seguir leyendo, mi opinión es clara, es necesario un nuevo proyecto y con nuevas personas.  Obviamente, un nuevo proyecto basado en las políticas progresistas y en la máxima de asentar esas políticas en los principios de libertad, igualdad, solidaridad y justicia social.  Pero también estoy convencido que ese nuevo proyecto debe liderarlo nuevas personas.

Creo que es imprescindible que la militancia socialista se reúna en un proyecto de profundo cambio orgánico, el cual no puede ser exclusivamente la sustitución o continuidad de personas que ostentan dicho poder orgánico, sino la erradicación de un modelo de cuadros orgánicos, normalmente personalistas.

Creo que es necesario reconocer la tónica producida en los últimos años de retoceso en la acción de la militancia, en su participación, … y esto es lo peor que le puede pasar a una organización que quiera estar viva y activa.

Creo que la militancia debe ser la base y centro de la acción política, y creo que actualmente está abandonada.

Creo que es necesario la asunción de responsabilidades, que se oculta en un intercambio de complicidades, tutelas y coberturas, para no tener que dar cuentas de resultados.

Creo que la autocrítica debe ser el pilar de la persona que se considere progresista, sin autocrítica, sin opiniones divergentes, no se avanza, y en el actual PSOE-A no existe posibilidad de crítica … si se quiere seguir en los ámbitos de poder.  Es más, creo que la mayor lealtad es hacer una crítica en positivo y lo más mísero es afirmar continuamente lo extraordinariamente bien que lo hace el superior político, para conservar el puestecillo de turno o llegar a alcanzar uno.

Creo que es necesario alejar la institucionalización del partido, olvidar la permanente confusión entre el partido y las instituciones donde se gobierna o gobernaba, terminando por desnaturalizar el papel del primero, que debe ser el más importante, el que dicte las políticas a desarrollar en donde se gobierne, y no al revés.

Creo que es necesario recuperar la acción social del partido socialista en el territorio, en los colectivos sociales, en los barrios, que ha derivado en el aburguesamiento de la actividad política.

Creo que es necesario recuperar el referente andaluz, reivindicar ser el partido que de forma más determinante protagonizó la conquista de la autonomía a través del artículo 151 y que hizo del PSOE-A el gran referente político de Andalucía.

Creo que es necesario romper con la existencia de personas que llevan décadas en puestos políticos, aferrándose a esos puestos como su fuente de ingresos, debiéndose limitar esas responsabilidades.

Creo que es necesario la integración, en vez de la exclusión.

Creo que buscar razones de auto exculpa es pasar de la negligencia a la culpa manifiesta, de no querer ver que es necesario un cambio del modelo actual, que está en claros síntomas de agotamiento.

Creo que los principales responsables son las personas que integran la dirección regional, que no han sabido enfrentarse al cúmulo de circunstancias que han hecho, bajo mi punto de vista, que la población andaluza le haya dado mayoritariamente su confianza a la derecha, y lo que es peor, con la extrema derecha.

Creo que todo lo anterior influyó en los resultados electorales de diciembre de 2018, que supusieron un punto de inflexión histórico en Andalucía, desde que se constituyó la comunidad autónoma.

Creo que si en esas elecciones se perdieron 400.000 votos, el 30 % del apoyo electoral, si se perdió por primera vez el gobierno de la Junta de Andalucía, algún cambio se tendría que haber producido, y todo ha seguido igual … en la planificación orgánica y en las personas que dirigieron y siguen dirigiendo el partido a nivel andaluz.

Creo que Andalucía necesita de un nuevo PSOE-A, un partido rearmado en todos sus flancos. Hay que adecuar el proyecto a la nueva realidad. El nuevo PSOE-A tiene que representar un proyecto de verdadero progresismo para recuperar el gobierno de la Junta de Andalucía, en el que las derechas, en alianza con la ultraderecha, han amputado demasiados derechos sociales adquiridos en distintos gobiernos socialistas.

Creo que ningún cambio profundo y real es factible si quienes lo tienen que afrontar son las mismas personas que propiciaron su necesidad. 

Creo que Susana Díaz es un activo muy importante para el partido socialista, que es necesario contar con su experiencia en otras responsabilidades, pero también estoy convencido que debe tener la suficiente generosidad para dar un paso atrás en el liderazgo andaluz, para romper la dinámica decreciente del PSOE-A.

Creo que la generosidad del ejemplo de Iceta, es lo que necesita el socialismo andaluz para rearmarse ante la peligrosa derechización de la política andaluza, y estoy convenido que Susana Díaz lo entenderá así en las próximas semanas.

¿Qué soy crítico?, lo seré, pero con la lealtad de decir lo que pienso para el bien de los colectivos en los que milito.

 

domingo, 12 de julio de 2020

Soy violable



Así es, soy violable.  El rey Juan Carlos, emérito o no, puede ponerme mirando para Cuenca y aunque yo no esté muy de acuerdo, no pasaría nada, porque su majestad es inviolable.

Resulta que esta persona de sangre azul, que le viene la Jefatura del Estado por vía espermatozoidal y gracias a su Caudillo (al que tanto adoró en vida y agradeció que lo pusiera dedocráticamente como Jefe del Estado) ha vuelto a liarla, ... pero no le va a pasar nada.

Ya se encargarán los medios de comunicación de la derecha de este país, incluso alguno que era progresista hasta hace poco (me refiero a El País, por si no te habías enterado) de decirnos que no pasa nada.  Ya se encargarán los juzgados de recordarnos que no es juzgable.  Ya se encargarán los partidos políticos (incluido, por desgracia, el mío) en votar que no hace falta una Comisión de Investigación.  Ya se encargará algún gilipollas de mentirnos diciendo que cuesta más una República que la Monarquía.

Os acordaréis de aquel "Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir" cuando fue pillado cazando elefantes con su entonces supuesta amante.  Ese "hecho" que tanto gustó a la España tradicional y que fue ensalzado como un gesto sin precedente que le honraba, es como si tu mientes y malversas dinero público, pides perdón, y todos tus vecinos se levantan, se ponen a aplaudirte y gritan "viva el Manolo", así de surrealista, pero así pasó y así ha vuelto a ocurrir.

Todo indica que este señor inviolable le ha regalado por "gratitud" 65 millones de euros a su amante.  Ahora vas tú y le compras a tu amante una corbata o un collar, y con razón te lo tira a la cara, recordándote que el señor inviolable le ha regalado 65 millones de euros a la suya ... y además, seguro que te quedas sin polvo.

Pero peor que tú lo tiene el nuevo amante de la Sra. Corinna, que o bien le hace regalos de cientos de millones de euros o es un amante de verdad, de esos que hacen el amor durante cuatro o cinco horas sin parar todos los días, uno de esos que quedan muy pocos, uno como tú o yo.

Seguimos enterándonos de muchas más cosas raras o ilegales ... para un ser violable, aunque no para uno inviolable como su majestad.  Nos enteramos que creó una "Fundación offshore Lucum", de esas donde la luz no ha entrado desde que se fundó.

Nos enteramos que según su abogado, o testaferro, o abogado testaferro, o testaferro monetario, o como cojones se diga, que el señor inviolable ordenó en La Zarzuela (sí, ese Palacio que pagamos entre tú y yo) que sus asesores financieros tenían que crear una "estructura" (te lo traduzco, un chiringuito que transfiere mucha pasta a un segundo, que va un tercero, que va a un cuarto ... y así hasta el 62 chiringuito) para ocultar dinero en Suiza. 

Además, ese dinero procedía de Arabia Saudí, uno de los países donde los derechos humanos están más deteriorados del mundo (el de la mujer es que simplemente, no existe), y a donde el señor inviolable parece que iba en avión oficial, dormía en palacios oficiales, comía en banquetes oficiales, ... para hacer negocios particulares.

Nos enteramos que el fiscal considera que el rey se apoyó en unos señores de apellidos raros (Canónica y Fasana) y en un banco también raro (Mirabaud) para hacer esa operación, detallando las idas y venidas de Fasana a Washington y Basilea para encontrarse con el embajador saudí en EEUU, intermediario del rey, para ver como se hacía una pequeña transferencia de 100 millones de dólares.

Además, todo indica que su majestad inviolable Juan Carlos estuvo años sacando dinero de esa cuenta, hasta que Suiza endureció sus leyes antiblanqueo y "repartió el dinero que quedaba entre dos de su exparejas: 65 millones para Corinna Larsen y 2 millones para Marta Gayá".

Mi pregunta a todo esto es ¿por qué le deja 65 millones a una de sus ex amantes y solo 2 millones a otra?. Yo estaría muy ofendida si fuera la de los 2 millones.

Y mi otra pregunta, esta seria, es ¿por qué seguimos soportando un régimen político de la edad media, donde el Jefe del Estado se transmite por vía espermatozoidal u orgásmica y son inviolables?.

Si eres uno de los seis que has llegado hasta aquí, seguro que tenemos algo en común, Salud y República, amigo, amiga.

No pasa nada



- Cuñao, ¿te has enterao de la última de nuestros políticos?
+ ¿Cuál de ellos?
- Da igual, son todos iguales
+ No, Paco, no son todos iguales
- Me refiero a los del PP y los de Ciudadanos, con lo del concejal tránsfuga
+ No, no me he enterao, cuéntame
Se hizo un breve silencio mientras que Paco tomaba aliento y un sorbo de cerveza
- Pues resulta que Cassá, que de malagueño tiene lo de su apellido …
+ ¿Quién es ese Cassá?, le interrumpió su cuñao
- Un concejal de Ciudadanos, el que ha dejado su partido, Pepe coones, que no te enteras y estoy empezando
+ Y ya no es concejal, claro
- Que no, que ha dejado su partido, pero sigue siendo Concejal
+ ¿Ese no fue el que firmó un documento prometiendo que si dejaba su partido, dejaba el acta de Concejal?
- Sí, es el mismo que prometió, siendo cabeza de lista de Ciudadanos, que si sacaba menos de tres concejales dejaba la política, y sacó dos
+ Es decir, que prometió dejar la política si sacaba menos de tres concejales y prometió dejarla si se daba de baja en su partido … ¿ha faltado por dos veces a su promesa y todavía sigue en la esfera pública?
- Así es, cuñao
+ Y ¿a cambio de qué?
- Pues parece que va a cobrar unos 90.000 € al año
+ Coones, pero ese señor ¿qué es profesionalmente?
- No se sabe
+ ¿Y qué es lo que va a hacer entonces para cobrar esa pasta?
- Va a ser el portavoz del equipo de gobierno de Diputación, del PP con Ciudadanos
+ El que no te enteras eres tú, Paco, ¿no me has dicho que ha dejado Ciudadanos?, esto es un lío mu grande
- Si, así es
+ Pero entonces, no entiendo nada, coño, explícate
- Ni nadie, cuñao, ni nadie, pero es así.  Es como una historia surrealista escrita por Berlanga.
+ A ver, dices que va a cobrar 90.000 € al año por ser portavoz de dos partidos a los que no pertenece, pero ¿a cambio de qué?
- De que siga apoyando con su voto al Alcalde de Málaga
+ Pero ¿no me decías que era de Diputación?
- Sí pero como es concejal del Ayuntamiento de Málaga, y el Alcalde necesita su voto …
+ Que raro es todo esto, ¿me estás diciendo que le da su voto por 90.000 €?
Se hizo un silencio y bebieron un sorbo de cerveza
- Ojú, cuñao, la verdad es que nadie puede entender eso.  La verdad es que el descrédito de la gente con los políticos se basan en estas cosas que nadie puede entender
+ ¿Y sabes que es lo peor de todo, cuñao?
- ¿El qué?
+ Que no pasa nada, que a lo mejor este señor se presenta en las próximas elecciones en la lista del PP y que seguramente lo vuelven a votar los mismos que ahora están escandalizados de que pasen estas cosas.
- Eso es lo peor, cuñao, que nunca pasa nada

La familia



El autoproclamado líder de la "familia", el Rector de la ultra católica Universidad de Murcia, nos deleitaba el otro día con declaraciones que nos dejaba entre la incredulidad y el descojonamiento, nos decía algo así como que "las fuerzas oscuras del mal son las culpables del coronavirus", que en "cada generación aparece el anticristo y aquellos que le sirven con gran poder queriendo usurpar el nombre de Dios", y que quieren "controlarnos cuando se encuentre la vacuna con unos chips para controlar nuestra libertad".  Nos decía que solo hay dos grandes valores “la familia y Dios”.

Se han quedado con la bandera de España y también quieren quedarse con el concepto de familia.  Son unos egoístas, piensan que “la familia” solo es de gente de bien, que para ellos solo son los españolitos conservadores de derechas, claro.

Veamos, la bandera española es de todos, de todas, mía también.  La de ellos es la roja y gualda, pero con el aguilucho en medio.  Eso está claro.

Y estoy hasta los cojones que ahora quieran quedarse con que el concepto de "familia", de que solo sea de las personas decentes, las que van a misa los domingos, dan donativos a los pobres y dicen que aman a su familia, … aunque después le hagan el amor a sus amantes.

No debemos consentirlo.  Yo tengo una familia igual que tú, igual que ellos, aunque me haya ido por el "mal camino", según su punto de vista, y sea de izquierdas.

La diferencia es que yo creo en una familia compuesta por dos personas del mismo sexo, y ellos no.

La diferencia es que yo creo en una familia de una madre o padre con un hijo, y ellos no.

La diferencia es que yo creo en que los importante es amarse y respetarse en igualdad, y ellos no.

La diferencia es que ellos creen en la sumisión de la esposa al esposo, y yo no.

La diferencia es que ellos dicen que lo más importante es la familia y después hacen lo que le sale de los cojones.

Es vomitivo escuchar una y otra vez como levantan la bandera de España y de la familia, como si fueran solo de ellos, de lo que consideran la noble derecha española, y que los demás, ni tenemos bandera, ni tenemos familia.

Y yo me pregunto, ¿entonces qué cojones tengo yo?


Doblada


Según la expresión popular, que te la metan doblada es cuando alguien te hace una faena, engañándote sobre algo que te ha dicho o prometido.  Más de una vez, con perdón, nos la han metido doblada, aunque las leyes de la física digan que es imposible.

Eso es lo que han hecho desde la Junta de Andalucía, con la educación pública universitaria, metérnosla doblada.

Ni cortos ni perezosos, el Gobierno Andaluz, formado por PP y C´s, y con el apoyo explícito de la ultra derecha de Vox, quieren recortar del presupuesto de las Universidades Públicas, ni más ni menos que 135 millones de euros.

Para mí, un verdadero ataque al sistema universitario andaluz.  Un verdadero ataque al Estado de Bienestar formado por la Educación Pública, universal y gratuita; la Sanidad; la Dependencia; y desde hace unos días, el Ingreso Mínimo Vital.

Desgraciadamente, las universidades andaluzas no están entre las mejores de Europa y al Gobierno Andaluz, lo que se le ocurre, es reducirle todavía más, su ya escaso presupuesto.

Esa bajada del 10 %, significará que el año próximo no se podrán prorrogar contratos de jóvenes investigadores; que no se podrá contratar el mantenimiento de parte de sus instalaciones; que no se podrá reducir el alto ratio de estudiantes por aula; que no se podrá invertir en conocimiento ... en definitiva, por lógica, bajará la calidad de nuestro sistema público universitario.  El motor de ideas, de conocimiento, de innovación, de formación de nuestros jóvenes se deja con poca gasolina ... y después nos quejaremos.

Bajo este modelo, podemos entender las recientes declaraciones de Rogelio Velasco, consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía, que apuesta por los mecanismos de colaboración público-privada para la construcción de edificios universitarios, es decir, de empezar a privatizar la educación pública universitaria.

Y por desgracia no es teoría. Es lo que está pasando en la Comunidad de Madrid, donde el mismo gobierno de PP con C`s, han aprobado la creación de tres universidades privadas en algo más de un año.  Y ojo a quienes son los promotores de esas universidades privadas, Universidad de Villanueva (vinculada al Opus Dei); ESIC (de la Congregación Religiosa de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús); y Cunef (de la Fundación Española de Banca para Estudios Financieros).

Recordar también el gran esfuerzo que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Málaga, también de PP y C`s, está haciendo para que la Universidad Católica de Murcia se instale en nuestra Ciudad, llegando incluso a que el Consejo de Urbanismo del culmine la expropiación de los terrenos sobre los que quieren que se instalen ... por fines de utilidad pública ¡¡ ... manda güevos.

En definitiva, parece claro que los gobiernos de coalición de Partido Popular y Ciudadanos apuestan por favorecer a la universidad privada, en contra de la pública.  Dirán que sus hijos pueden estudiar en esas universidades, donde muchas de ellas regalan el título por unas decenas de miles de euros, y que quien no pueda pagarlos, pues que se joda.

Pero lo peor de todo es que nosotros, la sociedad civil, no hacemos nada para evitarlo, por lo que la culpa, querido amigo, querida amiga, es nuestra.

Así es, nos la han vuelto a meter doblada, pero ya ... ni nos inmutamos.