domingo, 24 de mayo de 2020

Dignidad


Hace unos días, el Boletín Oficial de las Cortes Generales publicó la Proposición de Ley Orgánica de regulación de la Eutanasia, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista.

Yo la he leído atentamente, y solo puedo añadir que llega tarde, que muchos cientos de miles de sufrimientos diarios se podrían haber ahorrado si hubiera estado en vigor desde hace años.

En su exposición de motivos señala que se pretende dar una respuesta jurídica, sistemática, equilibrada y garantista, a una demanda sostenida de la sociedad actual, como es la eutanasia.

La eutanasia significa etimológicamente “buena muerte” y se puede definir como el acto deliberado de dar fin a la vida de una persona, producido por voluntad expresa de la propia persona y con el objeto de evitar un sufrimiento.

La legalización y regulación de la eutanasia se asientan sobre la compatibilidad de unos principios esenciales de los derechos de las personas, y que son así recogidos en la Constitución española.

De esta forma, se señala que el objeto de esta ley es regular el derecho que corresponde a la ciudadanía española (cumpliendo unas condiciones) a solicitar y recibir la ayuda necesaria para morir con dignidad.

Defiendo y lucho, en la medida de mis posibilidades, para que todos y todas, vivamos con unos derechos sociales e ingresos vitales para poder tener una vida digna, que es lo mínimo que debería garantizarse a quienes tienen la desgracia de pertenecer a los colectivos más desfavorecidos y en exclusión social.

Y si creo firmemente en que el Estado debe garantizar la vida digna de todos los españoles/as, también estoy convencido que debe garantizar, por ley, la muerte digna cuando llegue ese momento … que nos llegará.

Lo que es difícil de entender, es a esa derecha casposa, que siempre está en contra de toda iniciativa que no sea suya … o de Vox.

No puedo entender que no luche por una dignidad mínima en vida y no puedo entender que no quiera una dignidad mínima en la muerte.

Sí que puedo entender que quien quiera vivir hasta “cuando Dios quiera”, lo haga.  Puedo entender a que quien quiera vivir con sufrimiento, lo haga.  Puedo entender a que quien quiera vivir lo máximo, aunque con dolor, lo haga.  No quieren escuchar, por mucho que se les explique, que si quieren vivir hasta “cuando Dios Quiera” o no quieren solicitar el derecho de la eutanasia, pues que no lo hagan. 

Es un derecho, no una obligación, pero para ellos prevalece la necesidad de hacer oposición al gobierno.

No, no puedo entender que esa derecha casposa y esos católicos de igualdad dentro de la iglesia y de desigualdad fuera de ella, se opongan a que quien quiera morir con dignidad y sin sufrimiento, lo puedan hacer.

Yo defiendo la eutanasia, la apoyo, la justifico, la respaldo y pelearé porque se implante.

Sobre todo, porque cuando me llegue la hora de ver cerca la muerte, padeciendo sufrimiento, no tendré la más mínima duda de pedir que se me aplique la eutanasia.  Y si ese derecho que lo quiero para mí, también lo quiero para tí.

Comparaciones odiosas


En Alemania, los partidos democráticos están en contra de la presencia de la ultraderecha en las Instituciones Públicas, acordando un “cordón sanitario”.

En Andalucía, el PP llegó a un acuerdo político, y lo firmaron, con la ultraderecha de VOX, para poder contar con sus votos y gobernar en la Junta de Andalucía, eso sí con las directrices de la ultraderecha.

En Alemania un candidato liberal, con el apoyo de la derecha y de la ultraderecha, obtuvo hace unos días la jefatura de una región del este alemán, llamado Turingia, sin acuerdo, ni apoyo de la dirección del partido conservador a nivel nacional.

En Andalucía, la derecha y la ultraderecha votan conjuntamente en el Parlamento andaluz (el PP, con Ciudadanos y VOX) a un candidato conservador como presidente de la Junta de Andalucía, con el apoyo de sus direcciones nacionales.

En Alemania, la dirección del “PP alemán” se opone a ese pacto y reclaman directamente nuevas elecciones, señalando que ese día fue un “día negro para Turingia” y que es “la hora más baja de la historia alemana desde la posguerra”.

En Andalucía, cuando el PP consiguió la presidencia de la Junta de Andalucía, gracias a los votos de la ultraderecha de VOX, su dirección regional y nacional señalaron con gran satisfacción que era un día de alegría y de gran felicidad.

En Alemania, la canciller Merkel se vio obligada a intervenir para poner orden en el partido y obligar a la CDU regional (el PP de Andalucía) a revertir la elección del candidato liberal y a buscar una salida a la crisis, sin contar con el apoyo directo, ni indirecto, de la ultraderecha.

En Andalucía, el presidente del PP nacional le manifiesta todo el apoyo y reconocimiento al presidente del PP andaluz.

En Alemania, este escándalo ha hecho que la líder de los conservadores, la Sra. Karrenbauer, presidenta de la CDU y que quería suceder a la Sra. Merkel, haya tenido que renunciar a la sucesión por las críticas de que su partido haya apoyado a la ultraderecha alemana.

En Andalucía, quienes llegaron a ese acuerdo con la ultraderecha española de VOX, son considerados como de gran proyección en la política nacional por la dirección del PP.
Resumamos, está muy claro, son muy diferentes los partidos conservadores de Alemania (CDU) y de España (PP).

En Alemania los partidos conservadores tienen claro que no se puede dar alas a la ultraderecha por conseguir gobernar en alguna institución. 

En Andalucía, no.

En Alemania, los partidos conservadores anteponen los objetivos generales del país, antes de los suyos partidistas. 

En Andalucía, no.

En Alemania, los partidos conservadores son serios. 

En Andalucía, no.

En Alemania, los partidos conservadores temen un repunte de la ultraderecha y de los movimientos fascistas. 

En Andalucía, no.

En Alemania, los partidos conservadores tienen palabra. 

En Andalucía, no.

Y si no te lo crees, busca en internet el acuerdo firmado por Teodoro García Egea secretario general del Partido Popular y Juanma Moreno presidente del Partido Popular Andaluz, con Javier Ortega Smith secretario general de Vox y Francisco Serrano, por parte de Vox, para facilitar la investidura del candidato del PP a la Junta de Andalucía.


Definitivamente, comparaciones odiosas.


7 de febrero


Hoy es domingo, pero un domingo muy raro. Todo a mi alrededor está alterado, todo son carreras, voces, vecinos buscando a sus hijos, familias cargadas de bultos, huyendo de sus casas.

Yo quería ir a buscar a Juanito y a Paco para jugar, como todos los domingos, pero mi mamá no me ha dejado. Llevamos unos meses muy mal, desde que mi papá se fue a defender a la República y la Democracia, como dice mi mamá, todo ha cambiado. Ya no somos felices, ya no estamos tranquilos, ya no hablamos con casi nadie, ya casi no voy al cole, ya no me deja salir de casa, …, y hasta pasamos hambre.

Hoy es domingo, 7 de febrero de 1937, y aunque solo tenga cinco años, veo que no es normal todo lo que está sucediendo. Veo un continuo trajín de mujeres entrando y saliendo, veo a mi madre como llora al mirarme. Hoy es un simple 7 de febrero, pero parece que es el último día de la humanidad.

Se abre la puerta y entra mi tío Antonio, le dice a mi mamá que lo acompañe a la cocina. Cierran la puerta, pero me voy a escuchar lo que dicen. Tengo frío, estoy asustado, ¿qué está pasando?

Mi tío dice, escucha Enriqueta, mañana llegarán a Málaga unos 25.000 soldados fascistas, son alemanes, italianos, moros y los nacionales. El general Queipo de Llano ha dicho que arrasarán Málaga, que violarán a las mujeres y que matarán a los hombres que hayan tenido algo que ver con la República.  Tienes que irte, por aquí todos saben que tu marido es socialista e irán a por tí. Coge a Rafalito y vete, vete ya, por la carretera de Almería, no cojas nada, sólo al niño, y vete. ¿Me has escuchado?, vete ya, le dijo, gritando esto último.

Yo empecé a llorar, salieron y me vieron acurrucado al lado de la puerta, llorando y sin entender nada, pero con una sensación de que se acababa el mundo, ... y no sabía la razón, de toda aquella sin razón.

Mi tío Antonio se despidió, le dijo a mi mamá que se iba a esconder en un cortijo de Alhaurín, volvió a insistir en que nos fuéramos ya, y él se fue, literalmente, corriendo.

Vámonos, me dijo mi mamá. Hijo mío, nos tenemos que ir, me volvió a decir, acariciándome el pelo. Coge los zapatos y el abrigo, y nos vamos.

Pero, ¿a dónde?, ¿cómo?, ¿por qué?, …, le preguntaba, sin tener ninguna respuesta, ya que ella estaba cogiendo una sábana, metiendo cosas dentro y haciendo una especie de saco con ella.

Rafalito, ¿me has escuchado?, que nos vamos ya, haz lo que te he dicho, me repitió, esta vez a gritos. Yo estaba paralizado, no podía moverme, tenía solo cinco años, pero me daba la sensación que a partir de ese día nunca nada sería igual. Me sobrepuse como pude, e hice lo que me dijo, cogí los zapatos y me puse el abrigo.

A continuación me dijo que me quedara allí quieto, sin moverme de la silla y salió al patio. Escuché como se abrazaba y lloraba con la Paca, con Carmen, con Isabel, …, llorando volvió a la casa, me agarró de la mano, tiró de mi con fuerza, y llorando, ahora los dos, nos fuimos de nuestra casa, sin mirar hacia atrás y sin saber si alguna vez volveríamos a verla, o incluso, si volveríamos a ver amanecer un nuevo día.

A partir de ahí viví, la semana más trágica que se pueda vivir, la semana que nunca olvidaré, aunque tuviera quinientos años, la que me hizo hacerme adulto, sin pasar por la niñez, la que he recordado cada una de las noches de mi vida, y que estoy seguro que recordaré, en las que me quede por vivir.

Fueron siete días de horror, de espanto, de pánico, de sangre, de violencia, de muerte, de desgarros familiares, de un lloro continuo que hacía imposible escuchar cualquier otra cosa que no fueran gritos o bombas. Bombas de aviones, bombas de barcos, sonido de ráfagas de disparos hacia nosotros.

Nunca, nada ni nadie, podrá imaginar algo más espantoso que ver como matan a miles de mujeres que huían corriendo y desesperadas, cubriendo con sus cuerpos a sus hijos y ancianos padres, para salvarlos de la muerte y ser ellas quienes morían.

Así fue, así pasó, así lo sigo viviendo todos los días en mi cabeza. Machaconamente, repetitivamente.

Salimos corriendo para el centro de Málaga, nosotros vivíamos en lo que ahora es Dos Hermanas. Yo pensé que íbamos al centro, a casa de mi tío Federico, pero me equivoqué, no pasamos por el centro, nos dirigimos por el puerto, camino a algún lugar que yo no conocía, que nunca pasé por allí, …, pero no estábamos solos, no.  Aquello, efectivamente, era un auténtico éxodo de malagueños que corrían a ninguna parte.

Aquella situación era dantesca, decenas de miles de personas nos agolpábamos por esas pequeñas calles, casi corriendo, y casi todos teníamos la misma fisonomía. Mujeres cogiendo a sus hijos de las manos, con sus ancianos padres y madres al lado y llevando, casi con los dientes, algunas pertenencias que se negaban a dejar olvidadas.

Decenas de miles de niños que no sabíamos la razón de aquello, que solo íbamos corriendo por una carretera que no sabíamos a donde nos llevaba, en un estado de dolor, de rabia, acompañado del sufrimiento de los mayores.

Una carretera que no sabíamos a dónde conducía, ... maldita carretera de Almería.

Maldita carretera en la que vi, con mis cinco años, morir a cientos de personas, mujeres jóvenes, niños pequeños, dulces ancianos. Vi desangrarse a un niño, mientras mi mamá intentaba socorrerlo, vi muchos trozos de cuerpos humanos dispersos por esa maldita carretera.

Sentí lo que es el infierno. Quise morir, quería pararme y que aquello terminara de una vez.

En esos días se regó de sangre la carretera de Almería.

Columnas italianas, aviación alemana, buques de guerra nacionalistas. Fascistas europeos unidos para masacrar, literalmente, a miles de indefensos malagueños que huíamos sin nada, con el único objetivo de salvar lo poco de vida que nos quedaba.

Nos bombardeaban desde el cielo, nos bombardeaban desde el mar. Las bombas caían cerca nuestra, pero afortunadamente, ni a mi mamá, ni a mí nos alcanzaron. Pero desgraciadamente vimos como alcanzaron, hirieron, desangraron, destrozaron, rompieron, …, mataron, a miles de personas, que lo único que hacían era, al igual que nosotros, huir de esa barbarie.

Ha sido lo peor que yo he vivido, y sigo viviendo, ha sido lo peor que ha pasado en la atroz Guerra Civil española, …, quizás ha sido lo peor que puede vivir un niño, ... una persona.

Todavía cierro los ojos y veo aquellas escenas. Aquellas escenas que se repetían día a día, y que solo nos dejaba descansar un rato en las frías, heladas, noches a la intemperie, de aquel febrero de hace 83 años.

Escenas que se componían de un ritual muy simple, intentar matar a los malagueños que huíamos por la carretera de Almería. Matarnos con bombas, bombas que provenían de barcos y de aviones. Todo un despliegue fascista para matar a pobres indefensos que corríamos sin mirar hacia atrás, sin disponer de un solo tirachinas con el que poder defendernos de esos barcos de guerra y aviones que nos ametrallaban desde el mar y el cielo.

Nosotros llegamos a Almería, y después a Barcelona, y salvamos la vida, pero lo que nunca podremos es dejar de pensar en lo que vivimos, y lo que nunca, nunca, nunca quiero es que olvidemos a los miles de malagueños que fueron exterminados en esa puñetera carretera.

Que la memoria prevalezca, y recordemos siempre a las decenas de miles de malagueños y malagueñas que tuvieron que huir de la barbarie fascista por la Carretera de Almería, la gran mayoría de ellos, por el simple hecho de defender la legitimidad democrática, la república y los valores de izquierdas.

Que la memoria prevalezca, pero también exijo que algún día cercano se haga justicia.

Por ellos, siempre, siempre, mi más sincera admiración, homenaje, reconocimiento y declaración de que siempre, siempre, los tendremos entre nosotros y los recordaremos como héroes.

Esto solo ha querido ser unas líneas de homenaje en el día de hoy, cerca del 7 de febrero, a mi padre, Rafael Fuentes Aragón, y a mi abuela, Enriqueta Aragón Benítez, recordando lo que tuvieron que pasar, cuando siendo demasiado niño mi padre, y demasiado joven mi abuela, tuvieron que huir por ese infierno de la Carretera de Almería.

Y a mi abuelo, al que nunca lo conocí, porque lo mataron defendiendo la LIBERTAD, la DEMOCRACIA y la REPÚBLICA.


(Lo escribí hace tiempo, y quiero recordarlo todos los 7 de febrero)

19 a 1


El martes pasado asistí en la previa de Fitur (ya sabéis, el teatro internacional del turismo), a una interesante jornada sobre el futuro de nuestra principal actividad generadora de empleo y riqueza, el turismo.

Vienen nuevos tiempos cargados de nuevos retos, que van a cambiar totalmente el futuro de las empresas y destinos turísticos, y dado que me dedico a esto y que debo señalar el camino del futuro competitivo de la Costa del Sol, debía escuchar a quienes más entienden de esos nuevos retos ... y sus posibles soluciones.  La Digitalización de todo el territorio turístico, el B2C, la turistificación, la inteligencia artificial y su aportación a las pymes turísticas, los nuevos modos de pago, ... un futuro complejo, distinto y apasionante.

Pero en ese futuro nuevo y distinto, seguimos teniendo los mismos vicios del pasado.

Al registrarme, me dan amablemente la acreditación y el programa de la mañana, lo miro detenidamente, lo vuelvo a ojear, pienso que no puede ser, lo miro una tercera vez y me vuelvo a cabrear, pensando que vamos a analizar el futuro turístico, con la misma visión masculina del pasado.
Veinte personas intervienen en las distintas mesas de debates, y de las veinte personas, la friolera de 19 hombres y 1 mujer.  Sí, has leído bien, una representación del 95% de hombres y un 5% de mujeres.

En eso me salió en voz alta un "manda güevos" (nunca mejor dicho) a lo que quienes me rodeaban, me miraron regañándome por la expresión.  Entonces, le dije en voz alta a mi amigo Smith, con el que había ido a dicho Foro, que no podía entender tantos güevos en lo alto del escenario, para que entendiera mi exclamación anterior ... pero no lo logré, siguieron mirándome como si estuviera majareta, cosa que me entristeció aún más, dado que no se habían dado cuenta a lo que me refería.

En esto que me puse a hacer un estudio, en treinta segundos, observé detenidamente la sala, y comprobé la realidad social del turismo, más o menos la mitad hombres y la mitad mujeres, aunque los hombres tuvieran una edad media más elevada y casi todos fueran una calcomanía, vistiendo con esos feísimos trajes grises.

La pregunta es evidente, si actualmente las mujeres copan casi la mitad del sector turístico, ¿cuál es la razón por la que en esos eventos haya una representación en los ponentes de diecinueve hombres y una sola mujer?

Obvio que no hay igualdad en los puestos de representación, obvio que todavía existen tintes machistas en la organización de estos eventos, obvio que esto no debe seguir pasando.

Pero,  ….sigue pasando.

Aunque lo peor es que una parte de la sociedad, representada por los partidos de la derecha y ultraderecha, nos dicen que lo anterior es mentira, que somos el demonio por intentar trabajar por el feminismo, que no es otra cosa que conseguir la igualdad de género en una sociedad en donde hombres y mujeres deberíamos vivir, por fin, en igualdad.

Los detalles son importantes, sobre todo cuando esos detalles, desgraciadamente, se convierten en una repetida y penosa realidad.

Sé que escribir esto no va a servir para mucho y que posiblemente me puedo ganar la enemistad del gran grupo de empresarios turísticos que organizaron ese importante encuentro ... pero también sé que si no lo escribiera (aunque solo me leyeran mis 3 lectores y 3 lectoras) no me lo iba a perdonar.
En definitiva, querido amigo, querida amiga, en la batalla de la igualdad, los detalles también son importantes, y deberíamos conseguir que representaciones como la del pasado martes, no vuelvan a producirse nunca más.  Y también deberíamos seguir denunciando cada situación en la que se produzca una clara discriminación hacia la mujer en el mundo profesional.

Ojalá pronto veamos un evento como el del martes, donde conozcamos la opinión de diez hombres y diez mujeres, seguro que sería mucho más interesante.

Cachondos v2


Escribía la semana pasada sobre lo cachondos que son los del Partido Popular, cuando criticaban ferozmente al Gobierno de Pedro Sánchez por tener 4 Vicepresidencias, cuando ellos en el Ayuntamiento de Málaga tienen 10 Tenientes de Alcalde, en el de Antequera 7, en el de Marbella 6, … e incluso ayuntamientos pequeños como el de Pizarra, tienen 4 Tenientes de Alcalde.

Pues resulta que en estos días vuelven a realizar críticas feroces, en este caso porque el Presidente del Gobierno ha decidido que los Consejos de Ministras y Ministros, se pasen del viernes al martes.

Lo que pretende Pedro Sánchez es algo lógico, pasarlo a los martes para marcar la agenda política de la semana y que los acuerdos del Consejo de Ministros puedan tener alguna repercusión informativa, para que la ciudadanía se entere de los mismos, y no hacerlo un viernes, ya que en el fin de semana pasan esas noticas mucho más desapercibidas.  Ya sabéis, el fútbol y las cervezas con los amigos, siempre han tenido en nuestro país una mayor relevancia a los acuerdos de gobierno … aunque nos duela reconocerlo.

La oposición se ha lanzado a incriminar duramente a Pedro Sánchez por "tratar de limitar el control al Gobierno", acusando a Sánchez de "querer opacar a la oposición y controlar así el poder legislativo".

El portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, ha afirmado, sin pudor, que "el Gobierno no quiere ser controlado por los grupos de la oposición y que quiere adormilar y dejar maniatada a la oposición”.  Por otra parte, la lamentable portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, afirmaba que el cambio de día del Consejo eran intentos de Sánchez "en su deriva autoritaria de exaltar al poder ejecutivo, degradar al legislativo y someter al judicial".

Afirman, con dos cojones, que esa decisión es para quitarle protagonismo a su labor de oposición, a sus Diputados y Senadores (acordaros que no tienen ni Diputadas ni Senadoras).  Tienen gracia, con un simple cambio de fecha, todo lo que es capaz de conseguir Pedro Sánchez.

Pues bien, estando en estas, y como soy un tipo curioso con un fin de semana por delante, voy y miro por internet cuando son en Andalucía los Consejos de Gobierno del PP y Ciudadanos (Vox, aunque manda en ellos, no se sienta en el Órgano de Dirección de la Junta de Andalucía) ... y, como ya te habrás podido imaginar, ... son los martes.  A ver si son capaces de decirle todas esas barbaridades a su compañero JuanMa Moreno.

El artículo de la semana pasada lo terminaba con una interrogación, ¿son unos cachondos, o no?.  El de hoy lo termino con una afirmación, definitivamente, son unos cachondos.


Cachondos


Sí, son unos cachondos.  Se dedican a mirar la paja en el ojo ajeno, y no ven la viga en el suyo.  Y, además, no dicen la verdad.
Digo esto porque desde que hace unos días Pedro Sánchez informó que habría cuatro vicepresidencias en el gobierno de nuestro país, decenas de cargos públicos y orgánicos del Partido Popular de la provincia de Málaga, empezaron a inundar las redes sociales afirmando el despilfarro que supondría crear esas tres nuevas vicepresidencias.
Hablan de despilfarro, de lo caro que va a salir a los españoles, de vergüenza, de multiplicación de sillones, … e incluso algunos decían que se iba a provocar un caos económico.
Ese mensaje, populista, tiene su público, y por eso lo hacen.  Pero la verdad, es que ese mensaje no tiene nada de verdad.
Lo resumiría en dos palabras, mienten y son unos cachondos.  Y me explico.
Mienten, porque no dicen la verdad.  Ni es un despilfarro, ni va a salir caro, ni multiplican los sillones, ni va a tener ningún efecto de nada.
Lo resumo con un ejemplo.  Una Vicepresidenta (son 3 mujeres) o un Vicepresidente (1 hombre) de nuestro gobierno, cobrará unos 77.991 euros al año, y una ministra o ministro cobra unos 73.211 euros al año.  Es decir, la diferencia es de unos 4.780 euros, que, si lo multiplicamos por 3 vicepresidencias más, como dicen, el costo adicional sería de unos 14.340 euros más al año.  Es decir, lo que vale comprarte un Kia normalito.  Eso en el gobierno de nuestro país, significaría un 0,0000000000000001 % de su presupuesto, … más o menos. 
Además, hay que tener en cuenta que las Vicepresidentas y el Vicepresidente tienen asignados un Ministerio, por lo que tienen una o varias responsabilidades de gobierno, además de las que se le asignan nuevas, por lo que no son cargos adicionales, y sí competencias adicionales.
También os decía anteriormente que son unos cachondos.  Y digo que son unos cachondos, porque antes de criticar a las casas ajenas, deberían mirar sus casas.  Critican mucho que en el gobierno de un país haya 4 vicepresidencias, y se olvidan de los Tenientes de Alcalde (figura idéntica a un Vicepresidente) que tienen los ayuntamientos gobernados por el Partido Popular.
Yo me he preocupado algo en mirarlo, y los resultados son asombrosos.  Os cuento, también con un ejemplo.
El Ayuntamiento de Málaga tiene 10 Tenientes de Alcalde, el de Antequera 7, el de Marbella 6, el de Alhaurín de la Torre 6, el de Torrox 5, el de Estepona otros 5, … e incluso ayuntamientos pequeños como el de Pizarra tienen 4 Tenientes de Alcalde.
Sí habéis leído bien, la gran mayoría de los ayuntamientos (medianos o grandes) gobernados por el Partido Popular tienen más Tenientes de Alcalde, que el número de Vicepresidentes en el gobierno de España, que tanto critican.
Te pongo otro ejemplo, mientras que, a nivel del gobierno de nuestro país, cabemos a un Vicepresidente por cada 11.665.000 habitantes, en el gobierno de Antequera, por ejemplo, caben a 5.879 habitantes por cada Teniente de Alcalde.
Solo un minuto más para que veáis el ahorro que se podría hacer solo en el ayuntamiento de Málaga, si como reclaman, solo tuviera un Vicepresidente, es decir, un Teniente de Alcalde.
Un Teniente de Alcalde en el ayuntamiento de Málaga, que te recuerdo que hay 10, cobra unos 67.984 euros al año y un concejal unos 63.984 euros, es decir, se podrían ahorrar unos 4.000 euros por cada una de esas 9 designaciones de Teniente de Alcalde de más, tal y como señalan.  El ahorro, solo en uno de los cientos de ayuntamientos en los que gobierna el Partido Popular, sería de unos 36.000 euros, es decir, lo que vale comprarte un Audi. 
La conclusión es obvia, solo en el ayuntamiento de Málaga se ahorraría más del doble, de lo que con tanta contundencia piden que se ahorre en el gobierno de España.
Y se ponen a criticarlo, ¿son unos cachondos, o no?

Dicen


Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el mismo diablo, y que los del Psoe somos demonios.  Dicen que Pedro Sánchez va a acabar con España, eso sí lo acompañan con unos 300 insultos.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo, ya que ha llegado a un acuerdo para que los de ERC se abstengan, ... eso sí, no se acuerdan que ellos mismos negociaron el apoyo de ERC, para que Aznar fuera investido presidente.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo, ya que en el acuerdo con ERC no se habla de la Constitución, cuando se escribe explícitamente "que actuará sin más límites que el respeto a los instrumentos y a los principios que rigen el ordenamiento jurídico democrático" es decir que ese posible acuerdo estará dentro de la Constitución y del ordenamiento jurídico español ... pero les da igual, siguen mintiendo.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo, que los sociatas van a darle todo a Cataluña, pero se olvidan de que quien más transferencias ha hecho a Cataluña ha sido el propio PP, que entre otras decenas de cesiones eliminó la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña, transfirió la educación, la lengua, la sanidad, los puertos, los centros penitenciarios, etc., etc., además de cederle el 33% de la recaudación fiscal o el 40% de los impuestos especiales ... además de hablar catalán en la intimidad.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo, ya que quiere hablar del conflicto catalán, con el gobierno de los catalanes.  Después de tantos años del PP de Rajoy sin querer hablar del conflicto catalán, lo único que ha pasado es que lo han puesto en un callejón sin salida.  Y claro, que venga un socialista a dialogar e intentar buscar una salida, no le gusta ... vaya a ser que lo consiga.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo, porque para evitar unas terceras elecciones ha intentado pactar con otros partidos, que son más maléficos todavía.  Se olvidan que hace solo tres años los demonios del Psoe se abstuvieron, por responsabilidad de Estado, para facilitar la investidura de Rajoy ... y ahora ellos se niegan en rotundo a hacer lo mismo, por irresponsabilidad de Estado.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo, ya que ha llegado a un acuerdo de gobierno con los "del coleta".  Hay que recordarles que a Unidas Podemos lo han votado tres millones cien mil españoles, y que tener coleta o no, no es importante, o quizás mucho menos que decir tener un Máster y no tenerlo.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo y que el mundo va a arder en el infierno porque se va a constituir un gobierno de izquierda, sin acordarse que estamos en una democracia y no en otros regímenes que tanto añoran.  Un acuerdo del PSOE con Unidas Podemos, del que están muy en contra, pero que ni tan siquiera se lo han leído.  Salvo que se sea muy de derechas o fascista, es difícil estar en desacuerdo con sus principales propuestas de gobierno, como son impulsar la vía política para abordar el conflicto político catalán; subir los impuestos a las rentas altas; derogar la reforma laboral; limitar el precio de los alquileres; nuevos planes para evitar la violencia machista; aprobar la ley de cambio climático; ofrecer asistencia sanitaria en casa y banda ancha para repoblar la España vacía; llegar a un acuerdo por la eutanasia; aumentar el presupuesto para cultura; homenajear a las víctimas del franquismo y a los exiliados o que la asignatura de religión deje de contar para la nota media.  Sí, creo que es un magnífico acuerdo de gobierno para los trabajadores de nuestro país.
Dicen los de las derechas que Pedro Sánchez es el diablo, porque no defiende a España.  Hay que recordarles que España no es una pulserita con la bandera española, que es precisamente trabajar, dentro del marco constitucional, por mejorar las condiciones de vida de los españoles, por el Estado del Bienestar, por la igualdad, siendo solidario con los que menos tienen, aunque para ellos sea decir las máximas veces al día Viva España.
Yo le digo a los de las derechas, compuesto por conservadores (que respecto) y fascistas (que me repugnan), que estamos en democracia, que los españoles y españolas hemos votado mayoritariamente una opción de gobierno progresista, que estas son las cosas de la democracia ... aunque no estén de acuerdo con este régimen político cuando ellos no gobiernan.
Yo les digo a los de las derechas, que Pedro Sánchez es un gran socialista, que en una situación demasiado complicada, teniendo en contra a todo el centro-derecha-ultra derecha, a sus medios de comunicación afines, a la iglesia, a las asociaciones empresariales, ... va a formar un gobierno progresista que le va a dar la estabilidad política, social y económica que nuestro país necesita.
Y yo les digo a los de las derechas, que si esta situación no les gusta, que se jodan.