Lo he escrito porque quería compartir mi opinión contigo, aunque puedas deprimirte al leerlo, pero ya te he avisado. De todas formas, creo que es mejor conocer la realidad, analizada científicamente, de lo que está sucediendo en nuestro país, que usar la táctica del avestruz, esa que ya hacen demasiados irresponsables de nuestros gobiernos.
Entre tanto caso de corrupción, entre enterarnos cada mañana quien es el ladrón de turno, entre tanta indignación por ver como algunos políticos, empresarios y otros sinvergüenzas, roban el dinero de todos, han pasado de puntillas dos estudios que nos muestran la realidad social de nuestro país.
Nuestra lamentable realidad es el fracaso del sistema, el fracaso del Estado.
Indignación total, sería la definición al leer los dos ultimos informes publicados en estos días por dos organismos de indiscutible compromiso, independencia y conocimiento de la realidad social española, el de Cáritas y el de Unicef.
Al leer sus conclusiones, ambos análisis nos llevan a la misma conclusión, el Estado no cumple con su misión básica de trabajar por la igualdad de los españoles, por la solidaridad y por ayudar a los más desfavorecidos. Todo lo contrario, en nuestro país, los pobres son ahora más y mucho más pobres, y los ricos son ahora más y mucho más ricos. Justo lo contrario a lo que deberíamos aspirar, o por lo menos, de lo que considero que deberíamos aspirar.
En el informe de Cáritas (29/10/2014) podemos leer que más de once millones de españoles viven en una situación de exclusión social, que de ellos, cinco millones se encuentrar en exclusión severa, que existen altos niveles de desigualdad social, que el sistema de prestaciones es reducido, que tres de cada cuatro personas en exclusión social está fuera del mercado de trabajo o que el 61% no puede acceder a una vivienda. También señala que se puede hablar de una generación de jóvenes perdida, donde además, uno de cada cuatro está fuera del sistema educativo y uno de cada tres, vive en hogares excluidos. Para llorar.
En el informe de Unicef (28/10/2014) podemos leer que los ingresos de las familias españolas dan un gran salto hacia atrás de diez años, que las tasas de fertilidad se han ralentizado por la situación económica, que la pobreza entre los niños aumentó más de ocho puntos (del 28% al 36%). Señala que España es el tercer país europeo con mayor pobreza infantil en términos relativos, solo por detrás de Grecia y Letonia, habiéndose incrementado en cuatro años un 40% la población de niños con carencias materiales graves, o que en España, a principios de 2013, había unos 831.000 jóvenes que ni estudiaban ni trabajaban. Para llorar.
Unicef y Cáritas nos dicen lo que ya imaginábamos, pero que lo afirma sendos estudios científicos y comparativos. Mejor leerlo, mejor conocerlo y necesario actuar. Actuar contra las políticas de recortes, las que dañan a los más débiles, esas que reducen las becas, las ayudas a la dependencia, o los subsidios por desempleo. Actuar manifestando nuestro enorme cabreo de que esta situación es totalmente inadmisible.
Gritar alto de que el Estado sirve precisamente para trabajar por la igualdad, y que la ruptura social cada día es mayor en nuestro país, que estamos retrocediendo décadas en indicadores de bienestar y de igualdad social, y que este gobierno es responsable de ello.
No, esto no puede seguir así, me niego. Niego la pasividad ante la injusticia y la desigualdad, y en este caso la culpa en nuestra, de la sociedad civil, que no actúa ante tanto despropósito.
Si has leído y compartes estas reflexiones, mi propuesta es bien simple, ... hagamos algo y ya.
lunes, 3 de noviembre de 2014
martes, 5 de agosto de 2014
Un gran vacío
Organizaba la fiesta de mis 50 cumpleaños y sentía que me faltabas. Sentía un gran vacío en mi interior. Cada mail, cada lista de amigos a invitar, cada botella de vino, notaba que me faltabas, noto que me sigues faltando.
Me faltas en mi vida personal y también en la laboral. En el trabajo mi número de teléfono es el que tenías tú, en mi mesa tengo una foto nuestra bien abrazados en el frío de Berlín, tomo notas en tu libreta azul, ….
Pueden pasar quinientos años que te seguiremos echando demasiado de menos.
Ha pasado el intenso dolor de perderte, pero permanece la tristeza de no poder estar más contigo
Sigue con nosotros esa melodía tuya de “venga, vamos a tomarnos un vino con un trozo de queso”.
Sigue el recuerdo de nuestras muchas alegrías, y pocas penas
Sigue el inmenso hueco de tus amigos, que nos juntamos los viernes, y que siempre te echamos de menos
Si, hermano, te echamos mucho de menos
Pero te echamos de menos con alegría.
Recordamos tus abrazos, tus besos, los viajes que organizabas, los líos en los que nos metías, lo bueno que eras como amigo, y lo malo que eras jugando al futbito.
Parece que fue ayer, pero hacen ya demasiados años
Recuerdo, como si fuera ayer, cuando nos dijiste a Jose y a mí que tenías una puta enfermedad, a la que le ibas a ganar la batalla.
Nosotros nos derrumbamos, y tú eras el que nos dabas ánimos.
Hasta en eso nos diste un inmenso ejemplo, hasta en eso. Hacías teatro delante nuestra haciendo como si estuvieras bien, para que nosotros no nos preocupáramos.
Hasta en tus últimos días fuiste un modelo a seguir. Hasta en tus últimos minutos. Te fuiste intentando consolar a los que estábamos desconsolados.
Un gran vacío nos embarga, cada 31 de julio mayor, pero muchos, muchos días te tenemos con nosotros
Y no queremos que se vaya ese recuerdo.
No¡, queremos tenerte siempre presente.
No me acuerdo quien dijo que nadie muere si alguien lo sigue teniendo presente. Y nosotros te tenemos muy presente. Y no solo los que estamos aquí, muchos otros te tienen muy presente.
Nosotros no te olvidaremos, amigo. Nosotros te seguiremos recordando. Le seguiremos recordando a Lucía, a Pablo y a Antoñito el excepcional padre que han tenido, el ejemplo que tienen que imitar.
Nosotros hermano, te seguimos queriendo. No tanto como tú nos has querido a nosotros, pero te seguiremos queriendo.
Y te recordamos como pensamos que a ti te gustaría, juntos, unidos, en este sitio donde tantas risas, abrazos y roncitos nos hemos tomado.
Si me estás viendo, me estarás viendo como lloro al escribir esto.
Si nos estás viendo, solo queremos decirte que te queremos, que nos acordamos de ti, y que no te preocupes, que la promesa que te hicimos en nuestra intimidad la seguiremos manteniendo, no le faltará nada a tu familia.
Y quiero terminar, como estoy seguro que querías que terminara, brindando.
Brindando por la amistad, por tu amistad que sigue entre nosotros.
domingo, 27 de julio de 2014
Contento ..., y con memoria
Termina un magnífico Congreso del PSOE. Un Congreso que creo que va a revitalizar a un partido que estaba sin tensión, de una militancia que, al igual que la sociedad española, estaba adormilada y sin reaccionar a los graves problemas laborales, sociales, económicos y políticos por los que está pasando nuestro país.
Termina un Congreso que según nuestro nuevo Secretario General, Pedro Sánchez, servirá para volver a “poner en pie a las clases medias y a los progresistas, maltratados por las políticas del PP”.
El PSOE debe volver a ser la fuerza política de la izquierda que gana elecciones, ya que de este nuevo proyecto, de esta nueva ilusión conjunta, depende que los derechos sociales conseguidos durante decenas de años y anulados en sólo dos, vuelvan a convertirse en el eje de la convivencia entre los españoles, y que los principios de la igualdad y la solidaridad prevalezcan a cualquier otro.
Comparto lo sucedido en este Congreso Extraordinario, comparto las resoluciones, comparto la ilusión en el futuro, y comparto que es necesario un cambio de gobierno.
Lo que me ha sorprendido, es que en clave interna lo que más se destaque es que el PSOE elegirá a sus Secretarios Generales (a nivel Provincial, Regional y Nacional), por votación directa entre toda su militancia. Leo que "los mil delegados asistentes al cónclave socialista han dado el visto bueno a la propuesta de la dirección saliente de cambiar los estatutos del partido y modificar el artículo 5.1 b), de modo que la elección directa del secretario general se haga mediante voto individual, directo y secreto de la militancia".
Eso me recuerda aquella experiencia que tuvimos hace un par de años unos compañeros militantes del PSOE de Málaga, cuando creamos una corriente interna que denominamos "Socialistas Hoy". Tal y como señalábamos en nuestro manifiesto político, el PSOE debía estar permanentemente preocupado y ocupado en los problemas de la ciudadanía, pero también tenía que cambiar mucho en lo interno, en lo orgánico, para poder trasladar a la sociedad con hechos, lo que decíamos con palabras.
Pues bien, en esos hechos que creíamos necesarios desde Socialistas Hoy, en primer lugar, declarábamos que era necesario que "el Secretario/a General provincial debía ser elegido/a por votación libre, directa y secreta entre toda la militancia del partido". No se nos hizo caso, ni se debatió esa propuesta, para elevarla en caso de que se aprobara.
Al leer el acuerdo por aclamación a que se llegó ayer, y que la elección de Secretarios/as Generales/as será a partir de ahora verdaderamente democrática (bajo mi punto de vista), me satisface que en mi partido se haya conseguido algo tan elemental (también bajo mi punto de vista).
Pero también me deja bastante perplejo que aquellos que defendían hace dos años que ese proceso "de un militante un voto" fuera imposible y negativo para el "partido", escucharlos en estas últimas semanas defender todo lo contrario a lo que defendían hace bien poco, y que digan que se alegran muchísimo de que "por fin" se hubiera conseguido ese derecho para la militancia, ... que ellos defendían.
En fin, contento por lo conseguido, ... pero con algo de memoria.
domingo, 1 de junio de 2014
Barones vs Militancia
No, no creo en los Barones, ni en las Baronesas. No, no creo ni en Reyes, ni en Reinas.
No creo en los liderazgos desorbitados, donde se deja todo el poder en una persona que hace y deshace según su criterio. Creo en el trabajo conjunto y en las decisiones lo más compartidas posibles.
No creo en supermanes, ni en superwomans, creo que todos tenemos 24 horas al día y que hay miles que tienen capacidad de afrontar retos de primera magnitud en los ámbitos laboral, social o político.
Creo en la democracia llevada a sus últimos matices, lejos de la simpleza de votar cada cuatro años. Creo en la participación, creo que en el debate y creo en las decisiones colegiadas.
Creo que 200.000 personas tienen mejor opinión que 17 a la hora de elegir a la persona que lidere un proyecto, que es de esos 200.000, y no solo de 17. Y creo que es mejor, de cara a lo interno y a la visión externa de la ciudadanía, que una persona no acumule los puestos y las responsabilidades.
Y, por lo tanto, está clara mi opinión en lo que está pasando actualmente en el Partido Socialista. Creo que la militancia es la que tiene que elegir, no escuchándola, sino a través de la votación directa de una persona un voto, y creo que una persona no puede tener dos cargos tan importantes y territorialmente dispares, como la Secretaría General del Psoe y la Presidencia de la Junta de Andalucía, o de cualquier otra Institución de relevancia.
martes, 13 de mayo de 2014
Claras diferencias
No todos somos iguales, no. No todos los abogados, economistas, fontaneros, médicos, albañiles o administrativos somos iguales..
Y dentro de la política, tampoco todos los partidos políticos son iguales. En absoluto. Cada uno defiende un modelo, una ideología, una forma de vida, una sociedad. Y esos modelos son distintos, y a veces, muy distintos.
No es lo mismo quienes piensan que hay que recortar en educación o en salud, que quienes pensamos que en esos ámbitos no se puede reducir ni un céntimo, porque si hay algo que nos puede ayudar a ser más iguales, es precisamente la educación, la salud y el apoyo a la dependencia.
Y hago esta reflexión porque a pocos días de las elecciones europeas, no es lo mismo lo que proponen los partidos conservadores europeos, que los socialdemócratas. Aunque a muchos les pueda parecer que todas las propuestas "son iguales", la realidad es totalmente distinta y las propuestas planteadas, también, son distintas.
No es lo mismo, no.
Para poder justificarlo me voy a ayudar de un artículo que he leído en infolibre, un magnífico trabajo con metodología regionalmanifestosproject.com, que se basa en las claves ideológicas (que no proyectos específicos) que plantean los partidos europeos conservadores, tipo "PP", y los de corte socialista, tipo "PSOE".
Se trata de analizar las principales frases propuestas por los diferentes partidos políticos en sus programas a las elecciones europeas, de sus contenidos, para obtener las principales ideas "fuerzas" o ideología política que proponen.
Y las conclusiones obtenidas son obvias. No, no son lo mismo, para nada, lo que proponen los partidos Socialistas Europeos, de lo que proponen los partidos "Populares" Europeos.
De dicho análisis se detecta que los principales atributos propuestos por los partidos socialistas, con diferencia significativa sobre los partidos conservadores, son:
- Igualdad y justicia social
- Empleo y derechos de los trabajadores
- Defensa del Estado del Bienestar
- Defensa del medio ambiente
- Reforzar la política exterior
- Derechos individuales
- Más poder para Europa
- Limitar la inmigración
Parece claro que la prioridad para los partidos conservadores europeos es reforzar las instituciones europeas, la política exterior europea o limitar la inmigración hacia Europa, todo ello secundario en las propuestas socialistas, que priorizan las políticas de empleo y los derechos sociales.
El análisis realizado sigue dando importantes y claras diferencias entre las propuestas de los partidos de corte socialista y los de la derecha europea, y siguen insistiendo, fundamentalmente, en lo señalado anteriormente.
Así que si tú, que estás leyendo estas líneas y no sabes a quién votar, piensa si prefieres una Europa que luche por la igualdad, por el empleo o el Estado del Bienestar, o una Europa que persiga reforzar la política exterior, los derechos individuales o limitar la inmigración.
Yo lo tengo claro, votaré al partido socialista, que aunque sea mejorable su funcionamiento interno, tengo claro que es quien puede defender los mismos principios que yo defiendo: la igualdad, el empleo, la educación, la salud y el apoyo a la dependencia.
martes, 1 de abril de 2014
Ni, ni, ni
NI programa, NI equipo, NI candidato o candidata.
Esta es la situación, al día de hoy, que tiene el Partido Popular para las próximas elecciones europeas, que se celebrarán el día 25 del mes próximo, y eso que hoy se han convocado en el BOE las elecciones al parlamento europeo.
Parece que a la mayoría de la ciudadanía le interesa lo que pase en las elecciones europeas, tanto como la cría del periquito en Australia. Parece evidente que la mayoría de la ciudadanía no sabe, no sabemos, para que sirve el Parlamento Europeo, o el Consejo de la Unión Europea, o lo que es la Comisión Europea. Parece claro, que no logramos entender como desde Europa no presupuestan programas de choque para paliar el paro juvenil y si diseñan la forma de ponernos el aceite en nuestros pitufos mañaneros.
Lo que no parece obvio, lo que parece inadmisible, es que al partido gobernante en España también parezca que le importa, en este caso, un rábano, lo que pase en la Unión Europea, y todavía, no le haya presentado a los españoles ni el programa, ni el equipo, ni a la persona que lidere el proyecto.
Parece que todos están, al igual que pasó hace bien poco en Andalucía, esperando que el Sr. Rajoy como Presidente del PP, diga quién va a encabezar la lista, quienes van a componer el equipo de posibles eurodiputados/as y algo que se pueda parecer a un programa político y de acción. Lo que no es lógico, o por lo menos no me lo parece a mí, es que un partido político con cientos de miles de militantes, espere a ver lo que decide un señor, para posteriormente, salir todos los dirigentes a decir lo acertado que ha estado en lo que haya dicho, ..., sea lo que sea.
Ni cabeza de cartel, ni equipo, ni contenido. Es decir, un simulacro, vacío de nada.
Esto sería igual que un equipo de fútbol sin entrenador, jugadores, ni equipación. Que una orquesta sin director, músicos, ni instrumentos. Que un teatro sin actores, escenario, ni público. Que un ayuntamiento sin alcalde, funcionarios, ni presupuesto. Que una empresa sin director, trabajadores, ni clientes. Estos ejemplos son inadmisibles y nadie lo entendería, es más parecen chistes. Pero que pase algo parecido en el actual partido de gobierno en España se entiende, no causa ni tan siquiera pudor o sorpresa. Es asombroso¡.
En definitiva, que el día 25 de mayo por la noche, cuando haya más del 60 % de abstención, saldrán los mismos dirigentes que ahora están ninguneando estas elecciones europeas, a decir que están muy apenados de que haya existido tan poca asistencia a las urnas, etc., etc., y en ningún momento se acordarán que fueron ellos, por acción o por omisión, los que no hicieron nada hasta el momento límite legal, para movilizar al electorado y la participación democrática.
Ni candidato o candidata, ni equipo, ni programa, lo único que están diciendo es que los demás son muy malos, y que tenemos que elegirlos a ellos. Lo que no sabemos es ni quiénes son ellos, ni quien es el o la portavoz de ellos, ni qué es lo que quieren ellos.
Lo único que sabemos es que cuando haya poca participación o pierdan las elecciones, la culpa será de otros.
miércoles, 19 de marzo de 2014
Ni con unos, ni con los otros
Un gobierno elegido democráticamente, sólo debe terminar su mandato a través de unas elecciones en las que la ciudadanía le quite la confianza, que cuatro años antes le prestó. Lo que quiero decir, es algo tan simple como que a un gobierno democrático, sólo debe derrocarlo unas elecciones democráticas, ..., pero este concepto que asumimos como evidente, muchas veces no se cumple y otras, incluso, se justifica su incumplimiento.
Soy de los que piensan que la sociedad debe participar mucho más activamente en las decisiones políticas. Soy de los que piensan que hay que manifestarse cuando determinados gobiernos ejecutan acciones distintas a las que prometieron. Soy de los que piensan que hay que eliminar cualquier tipo de privilegios jurídicos y penales a la clase política. Soy de los que piensan que cualquier condena debe acarrear una dimisión inmediata. Soy de los que piensan que cuando un gobierno asume responsabilidades que no son suyas, la sociedad civil debe salir a la calle a manifestar su malestar. Soy de los que piensan que cuando la inmensa mayoría de un país vive indignado, cabreado, recortado y desilusionado, debe manifestarlo en todos los ámbitos posibles.
Pero también soy de los que piensan que un gobierno democrático, votado por la mayoría de la ciudadanía de un país, debe terminar su mandato, a no ser porque se ponga en marcha algún mecanismo político vigente en la Constitución de dicho país.
Digo esto porque no creo que debamos apoyar lo que ha pasado en Egipto y en Ucrania. En ambos países la presión de una parte de la ciudadanía (violenta en muchas ocasiones), derrocó a un gobierno elegido democráticamente.
Si han robado, que el poder judicial actúe inmediatamente y envíe a la cárcel a cualquier Presidente o Ministro corrupto, pero un golpe de Estado a un gobierno legítimo lo es, quien quiera que lo realice y a quien quiera que se lo realicen.
No puedo estar de acuerdo en la gran mayoría de las decisiones tomadas por el Gobierno del PP, que tanto daño está haciendo a la clase trabajadora y a los más débiles de nuestro país. Lo he dicho, lo es escrito, me he manifestado en la calle, …, y lo seguiré haciendo, pero lo que creo que nunca habría que hacer es intentar derrocar a este gobierno que ha sido elegido democráticamente por la mayoría de la ciudadanía que fueron a votar. Aunque yo no los haya votado, este es el gobierno de mi país, y lo respetaré como tal, hasta las próximas elecciones.
Prefiero un Egipto laico, que un Estado Islamista. Prefiero una Ucrania europeísta que otra atada a Rusia. Pero ese cambio debe hacerse en las siguientes elecciones democráticas.
No puedo compartir, ni puedo entender, la actitud de los gobiernos de los “países desarrollados”, que apoyan esos cambios de gobierno (o incluso lo promueven desde la sombra), sabiendo que están derrocando a la Democracia, y poniendo o justificantes a personas que no han sido elegidos por el pueblo.
Creo que esta es otra lección de absoluta incoherencia política, donde vuelven a prevalecer otro tipo de intereses (económicos, energéticos, religiosos o militares), a la base del sistema de convivencia básica, que es la elección democrática de nuestros dirigentes.
Y el problema es que además, de vez en cuando, no se controlan "todos los factores" y pasa lo que justamente está sucediendo ahora con Crimea. Nos encontramos que los países que diez días antes defendían el derrocamiento del gobierno democrático, ahora tachan de invasor a quien no tuvo la culpa de dicho conflicto.
Y no, no puedo estar de acuerdo ni con unos, ni con los otros
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